La vida es un teatro

25.9.08 en 12:26 a.m.
All about Eve (1950) de Joseph L. Mankiewicz
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Recuerdo una apasionada discusión. En un foro sobre alguna película de Joseph L. Mankiewicz, me atreví a defender al director norteamericano. Un cinéfilo erudito me salió al paso, dijo que si les quitamos el audio, las películas de este cineasta eran una pantomima inentendible. Argumenté que el cine no sólo es imagen sino también palabra.
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No sé si hoy defendería con tanta convicción este juicio, pero lo cierto es que en alguna ocasión llegó a mis manos una película llamada All about Eve (1950). En cuanto la vi, quedé deslumbrado por los diálogos más mordaces e inteligentes que había escuchado hasta entonces. Réplicas y contrarréplicas iban y venían como chorros caudalosos y abundantes. Los personajes hablando eran gozo puro, la palabra se había vuelto espectáculo. Más tarde me enteré, que el realizador de este filme era el famoso director de Julio Cesar (1953) y Cleopatra (1963). Vapuleado por los críticos que defendieron el cine de autor, fue justamente reconocido por Cabrera Infante como “uno de los directores más literarios de Hollywood”. Inspirado unas veces por Oscar Wilde (All about Eve) otras por Scott Fitzgerald (La condesa descalza, 1954), Mankiewicz había logrado introducir en el cine la abundancia y la sofisticación en el uso de la palabra. Por eso unos lo odiaban y otros lo admirábamos.
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All about Eve, titulada en español unas veces como Eva al desnudo otras como La malvada, es sin lugar a dudas la obra cumbre de Mankiewicz. La obra producida por Darryl F. Zanuck, le permitió al director afinar toda la sabiduría que había alcanzado tras dirigir nueve películas. En base a una novela de Mary Orr, el realizador escribió una historia que obtuvo 14 nominaciones al Oscar y ganó 6 estatuillas entre ellas Mejor película, Mejor director y Mejor guión.

La historia arranca en una ceremonia de premiación de artes escénicas en la cual Eve Harrington (Anne Baxter) es premiada con el máximo galardón. La voz over de uno de los personajes, Addison DeWitt (George Sanders), nos ofrece contar todos los secretos de Eva. DeWitt es un crítico teatral que narra la historia de Eva con cinismo y distancia, incluso presenta a cada uno de los personajes. Mientras trascurre la ceremonia asistimos a una serie de flashbacks de varios de los asistentes a la ceremonia que paulatinamente reconstruyen la exitosa historia de la protagonista, hecha a punta de hipocresía, mentiras y chantaje. En este sentido el filme es una especie de Ciudadano Kane femenino en el que finalmente el misterio se devela.

Como en muchas otras películas de la época como Laura (1944), Gilda (1946) y Sunset Boulevard (1950), en la obra trabaja con la figura de la mujer como enigma y objeto del conocimiento masculino. Desde la mirada y la voz de DeWitt se realiza toda una reflexión sobre cómo la mujer en la posguerra se empodera gracias al espectáculo. Con un tinte de moralismo masculino se examina la figura de la diva y sus fracturas interiores representadas en una actriz madura, Margo Channing (Bette Davis), y en la jovenzuela inescrupulosa y arribista representada en Eva Harrington. La oveja con piel de lobo y el lobo con piel de oveja configuran las dos caras de la misma imagen: la feminidad como enigma maligno.

Por otro lado, All about Eve es una deliciosa crónica de los entretelones del mundo del teatro. Con sutileza y gusto, Mankiewicz realiza una crónica de ambientes de élites cultas de Broadway. Astucia e ironía coinciden para retratar la sofisticación que las relaciones sociales e interpersonales adquieren en el ambiente intelectual neoyorquino. La inteligencia y sagacidad en el uso de la palabra, encubren un mundo competitivo y salvaje, en donde la vida misma parece ser un teatro alienante cuyo único objetivo es el aplauso. La estética de la película pliega a una estética teatral, las escenas están organizadas como en un escenario, los diálogos entre los personajes nos devuelven la fuerza de la palabra dramática.

Quizá por estas razones, la película está considerada como uno de los filmes claves sobre el mundo del teatro. Esto explica por qué un director tan teatral como Almodóvar rinda un homenaje explicito a la obra en su Todo sobre mi madre (1999). También mis apasionadas y juveniles defensas de los filmes Mankiewicz.

2 comentarios

  1. Anónimo Says:

    felicitaciones por los textos, visita mi blog:

    http://mobile-maestro.blogspot.com/

  2. David C. Says:

    suena interesante, da ganas de verla.

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